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Una mirada venezolana y optimista sobre el Foro Social Mundial de Caracas - Entrevista con Gerardo Lombardi
Monitor TIC - ALC, 02/22/2006
APC - ¿Qué balance general harías de este foro de Caracas?
Gerardo Lombardi – Lo primero, es que ésta es una oportunidad muy interesante para que los venezolanos podamos objetivar, ayudados por una visión externa al proceso que estamos viviendo en Venezuela, proceso que todavía no hemos cuantificado y definido del todo, porque cualquier tema en Venezuela pasa por la polarización que hay en el país. El sesenta por ciento de la población está afecto al proceso y un cuarenta por ciento no, y no es poca cosa.
Lo segundo es que este foro es menos mundial en el sentido de que se hace en América Latina, se hace otro en África y se hace otro en Asia; y lo que antes se congregaba en un solo lugar, ahora es policéntrico. Esa es otra característica de este foro.
Y lo tercero es que este foro es menos no gubernamental. A mí me parece que si bien es cierto que la participación es básicamente de organizaciones de la sociedad civil y gente de calle, gente de a pie, gente intelectual y gente que está trabajando por tener otro mundo posible, también es verdad que hay una fuerte intervención desde el financiamiento, desde la logística y desde la definición de temas y enfoque de parte del gobierno venezolano. Y eso, para mí, no es un juicio de valor. Sencillamente estoy registrando algo que es distinto a los foros anteriores.
Después, creo que a nivel organizativo y logístico se ha hecho un esfuerzo importante. El hecho de no tener un territorio concentrado del foro ha dispersado un poco las actividades y las concentraciones de la gente. Caracas es muy difícil para movilizarse. Como anécdota, antes de ayer en la mañana tardé quince minutos en ir en metro a un lugar al que anoche tardé una hora y media con mi automóvil. Dependiendo de la hora, tendrás suerte o no.
Pero como balance de los foros, a mí siempre me parece importante siempre que la gente se encuentre, se conozca, siempre uno se va con una idea nueva aunque ya al participar en uno o dos foros te das cuenta que las caras se repiten. A veces, hay discusiones que se repiten sin mayores avances. Incluso, en algunos casos, a mi modo de ver, hay discusiones que se han quedado un poco en el pasado.
APC – Entonces, ¿sos de los convencidos de que vale la pena repetir esta experiencia como forma de ir avanzando, o no?
GL - Creo que los retos del futuro se están midiendo con la historia del pasado y no somos lo suficientemente capaces de imaginar nuevos caminos, nuevos procesos, deslastrándonos un poco de nuestro tiempo existencial.
Yo pienso que en el foro, como casi todas las actividades humanas, estamos presos de nuestro tiempo histórico que es muy pasajero y nuestro tiempo existencial que es muy largo, es toda nuestra vida. Entonces, ¿qué hacer para verlo, para poderlo manipular? Manipular en el sentido de apoderarse, aprehender. ¿Qué hacer ya para poder sentirnos vivos y que tenga un sentido nuestra vida y que dejamos al curso de los acontecimientos y de la historia, que no nos pertenece, pero de la que igual somos parte? El foro, como casi todas las actividades humanas, está preso de esa atención sólo que aquí hay mucha gente que está apostando su vida existencial a que otro mundo es posible, que cada vez se hace más lejano. Entonces es como una atención, es como un sabor agridulce que me queda… Pero igual nos damos ánimo al encontrarnos, nos damos ánimo al percibir que otro mundo es posible y nuestra proyección es muy semejante, pero también nos damos cuenta de que la avasalladora dinámica de los acontecimientos actuales nos lleva por delante.
APC – Ahora, específicamente en relación a los encuentros dedicados al tema de la comunicación, ¿cuál es tu balance?
GL - En una de las actividades que tuvimos por el derecho a las comunicaciones, ALER (Asociación Latinoamericana para la Educación Radiofónica) convocó a una mesa sobre el aporte de las redes para la comunicación de América Latina y un señor que estaba en el auditorio cuando íbamos a subir a la mesa, dijo “Esto parece una sopa de letras”. Los integrantes de la mesa eran WACC (Asociación mundial para la comunicación cristiana), OCLACC, ALER, Telesur, ALAI y Radialistas. Eso a mí me ha hecho pensar mucho, porque el problema no es tanto que sea una sopa de letras, porque eso nos da identidad a cada uno. Pero lo que buscamos es que sea una sola sopa. Entonces, creo que sí ha habido experiencias aquí. Hemos podido mostrar experiencias pequeñas y demostramos que es posible sentarnos, cada quien desde su identidad particular para establecer acciones y dinámicas conjuntas y comunes. No me preocupa tanto que haya muchas organizaciones, lo que sí me preocupa es que tengamos muchos planes en los que nos encontremos y creo que desde el punto de vista del derecho a las comunicaciones hemos tenido una presencia importante como campaña Decal (Campaña continental por los derechos de comunicación), para la democratización de las comunicaciones en América Latina como parte de esa iniciativa mundial de CRIS (Derechos de comunicación en la sociedad de la información) y hemos tenido presencia en algunos debates, además de plantear la necesidad de coordinar acciones concretas para lograr un impacto, primero en la sociedad –poniendo el tema en la agenda de discusión de los pequeños y grandes medios- y segundo, por la posibilidad de influir en la definición de políticas públicas en ese sentido.
APC - ¿Podrías extenderte un poco más sobre tu perspectiva de la campaña Decal, como parte de sus fundadores?
GL - Tenemos que agarrar acciones concretas y puntuales porque el tema es muy amplio y tenemos que decidir una acción puntual que nos dé ánimo y determine también cómo nos une un planteamiento definido. En la medida en que nos vayamos conociendo y reconociendo, en la medida que vayamos sintiendo que no son varias sopas sino una sola sopa, pienso que el resto es fijar algunas acciones concretas. Me parece importante lo que se dijo en alguna de estas reuniones, plantear el tema a distintas instancias gubernamentales, para poner en eso también a los organismos, a los congresos, a los Parlamentos.
Creo también que es importante, a través de nuestras redes, promocionar eso con nuestra gente. En el caso de las radios, por ejemplo, tenemos que ver cómo este tema permea a las audiencias que tienen nuestras emisoras. Me parece interesante también la posibilidad de aportar en la línea de que hay otras organizaciones de los movimientos sociales de América Latina a las que tenemos que tratar de ponerle en agenda el tema de la comunicación y adoptar nosotros sus temas, a través de un diálogo respetuoso. El derecho a la comunicación es un derecho más entre tantos que la gente está peleando y está tratando de conquistar en América Latina.
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