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Sobre la ambigüedad de la declaración de Lisboa
Daniel Pimienta - Funredes, 06/08/2006
La sociedad civil debe seguir coordinándose para que el discurso sobre el multisectorialismo y la participación sea algo más que declaraciones y se traduzca en los actos. Para ello, y para evitar la situación prevalente en algunos países donde los gobiernos deciden quién representa a la sociedad civil, es necesario seguir trabajando en metodologias participativas no basadas en la representatividad y en caminos de incidencia y participación regionales para la sociedad civil. Se puede hacer desde arriba hacia abajo, con posiciones avaladas en esos foros, o también se puede establecer desde abajo hacia arriba mediante procesos abiertos. En este punto, entran en juego organismos internacionales como la CEPAL, sobre todo para el diseño de herramientas de participación.
Por supuesto, la sociedad civil también tiene la gran responsabilidad de ocupar todos los espacios de participación de manera coordinada y democráticamente participativa (sin olvidar el deber de sensibilizar, educar e involucrar al resto de la sociedad civil, que sigue
convencida de que las TIC son un asunto tecnológico y no se da cuenta de que se juegan apuestas sociales importantes, para las cuales es necesaria su contribución).
En cuanto a @LIS, el mensaje implícito de la Unión Europea se puede
leer así:
- seguirá con el apoyo determinado a CLARA
- se mantendrán los esfuerzos de coordinación de reguladores
- pero los llamados a proyecto tipo @LIS no parecen haber convencido
y su futuro es incierto.
En cuanto a este último, desde el nacimiento de @LIS hemos considerado que la exportación a ALC del modelo de llamado a propuesta de la UE (consorcios de 5 a 8 entidades, presupuestos de 2 a 3 Millones de euros) en los sectores de aplicación como inclusión, educación o salud, fue un error. Este modelo no se corresponde con nuestro contexto (con 3 Millones de euros se puede hacer 10 grandes proyectos o 100 proyectos menores y no hay una cultura de colaboración para consorcios tan grandes).
Esperamos que las lecciones aprendidas sirvan para el futuro y que el error de un diseño no adaptado a la región no lo pague … la misma región.
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