
Qué son las políticas TIC
Participación ciudadana en políticas TIC
La información y las comunicaciones constituyen una parte esencial de la sociedad humana. Aún hoy en día, muchas culturas registran y presentan la información sobre su sabiduría e historia por medio del habla, el drama, la pintura, los cantos o la danza. La introducción de la escritura significó un cambio fundamental y la invención de la imprenta facilitó la comunicación de masas a través de los periódicos y las revistas. Las innovaciones más recientes, que en la actualidad culminan en la tecnología digital, han incrementado aún más el alcance y la rapidez de las comunicaciones. Estas nuevas TIC pueden ser agrupadas en tres categorías:
- La tecnología de la información, información utiliza las computadoras, un componente indispensable en la sociedad moderna para procesar datos con ahorro de tiempo y esfuerzo.
- La tecnología de telecomunicaciones, comprende los teléfonos (con fax) y la transmisión de señales de radio y televisión, con frecuencia a través de los satélites.
- Las tecnologías de redes, con Internet como su forma más conocida, pero que también se ha extendido a la telefonía móvil, la tecnología de voz por redes IP (VOIP), las comunicaciones satelitales, y otras formas de comunicación que aún se encuentran en sus inicios.
Estas nuevas tecnologías se han vuelto primordiales para la sociedad contemporánea. Tanto si utilizamos un teléfono como si enviamos un mensaje por correo electrónico; o si hacemos uso de los servicios de un banco o una biblioteca; o si escuchamos las noticias deportivas en la radio o miramos los noticieros en la televisión; o bien si trabajamos en el campo o en la oficina, o vamos al médico, conducimos un vehículo o tomamos un avión, utilizamos las TIC.
Convergencia
Las nuevas TIC no operan de manera aislada. Las ventajas y el alcance de Internet lo convierten en un punto focal para la utilización de las nuevas tecnologías. Al operar de modo descentralizado y tener una amplia distribución basada en paquetes, la Internet constituye un medio de comunicación eficiente y de bajo costo que facilita la interrelación con las otras tecnologías. Así, por ejemplo, es cada vez más frecuente el uso de la red de redes de Internet para hacer llamadas de teléfono internacionales así como también para transmitir televisión y radio. Actualmente las redes de área local (LAN) deben estar conectadas al Internet. Las copias de seguridad de los datos se hacen a través de Internet y no en unidades de disco locales. El software, la música y los videos pueden alquilarse a través de Internet, muchas veces sin necesidad de tener una copia en la computadora del usuario. El Internet se utiliza a través de las redes de teléfono móvil para presentar contenidos al usuario y muy pronto películas digitales serán distribuidas por Internet a las salas de cine. La lista de posibilidades es larga y se hace más extensa cada día. Las nuevas tecnologías no sólo tienden a la convergencia; también sus ámbitos de aplicación se interrelacionan cada vez más. Las telecomunicaciones están firmemente basadas en la tecnología informática y dependen principalmente de la Internet. Por ejemplo, el equipo de programadores que diseña un software puede estar integrado por profesionales que viven y trabajan en diferentes países y que se comunican y colaboran a través de Internet. Las compañías de teléfonos hacen uso cada vez más frecuente del VOIP (voz por redes IP) para abaratar sus costos de comunicaciones internacionales. También empiezan a depender de la Internet los productos de consumo, en especial los aparatos y dispositivos electrónicos como las grabadoras y reproductoras de audio y DVD o las refrigeradoras.
Al igual que en el nivel tecnológico, donde todo funciona con bits (forma binaria digital), la convergencia también hace uso de Internet en el ámbito industrial como medio principal para transferir información de un lugar a otro. En la actualidad un servidor de Internet importante estará vinculado también con alguna compañía de infraestructura de telecomunicaciones, y contará con empresas subsidiarias que producen software o son propietarias de motores de búsqueda por Internet. Las grandes multinacionales de la información están realizando importantes adquisiciones en el sector de la tecnología de la Internet, al verla como LA infraestructura física y conceptual para los medios de comunicación en el futuro. Como consecuencia de ello, los gigantes de la telecomunicación son también los gigantes del sector multimedia con grandes inversiones en las tecnologías de Internet. La misma compañía que transmite su programa de televisión preferido puede que sea también quien le proporciona acceso a Internet o facilita la conexión de su servidor con el resto de la red. La película que usted ve en su cine local podría estar producida por una multinacional de la información y el entretenimiento y que al mismo tiempo es propietaria de su periódico local y de una compañía de teléfonos que maneja un importante portal de Internet.
Ante esta fusión de la tecnología y la industria en el ámbito de Internet, los gobiernos encargados de decidir las políticas y de regular la industria deben comprender este hecho y adaptar la formulación de sus políticas. Por ejemplo, no tiene sentido regular las radiodifusiones tradicionales de la manera usual si están siendo reemplazadas por las transmisiones por Internet en las que se sigue un conjunto de normas distintas. Los reglamentos tradicionales que incluyen anchos de banda restringidos y enormes costos de inversión no pueden aplicarse a las nuevas modalidades de transmisión que requieren de un desembolso de capital relativamente pequeño, son de alcance mundial y están a disposición de cualquier persona. Éstas tienen además unos estándares abiertos que facilitan la multiplicidad de formas de acceso y están descentralizadas, lo cual dificulta un control centralizado del medio. Cuando la información en formato digital puede ser copiada y transportada libremente, cambian los conceptos de propiedad intelectual y copyright. Por ejemplo, las leyes relativas a las grabaciones musicales deben considerar esto. Además, surgen las siguientes cuestiones: ¿Cómo debe considerarse el derecho a la intimidad de los trabajadores en el centro de trabajo con relación al uso del correo electrónico y la World Wide Web. ¿Qué sentido tendrá regular los costos de las llamadas telefónicas cuando se está generalizando el empleo de Internet para llamar a precios muy reducidos?
¿Qué son las políticas TIC?
Según la definición del Oxford English Dictionary, una política es "un curso de acción adoptado y seguido por un gobierno, partido, gobernante, estadista, etc.; cualquier acción adoptada en virtud de sus ventajas o su conveniencia". Aunque esta definición sugiere que las políticas son del dominio de las personas que están en el poder, en el gobierno o las instituciones oficiales, una acepción más amplia podría incluir a muchos otros actores y sus visiones, metas, principios y planes.
Las políticas TIC generalmente comprenden tres áreas principales: telecomunicaciones (especialmente las comunicaciones telefónicas), radiodifusión (radio y televisión) y la Internet. Éstas pueden ser nacionales, regionales o internacionales. Cada nivel puede contar con sus propios organismos de toma de decisiones que en ocasiones elaboran políticas diferentes e incluso contradictorias.
Aunque las políticas son formalmente implementadas por los gobiernos, las diferentes partes interesadas y en particular el sector privado también realizan aportes durante el proceso afectando sus resultados. Así, por ejemplo, en la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), organismo intergubernamental que coordina las normas y regulaciones en el campo de las telecomunicaciones, la influencia de las compañías multinacionales ha crecido enormemente. La privatización de las compañías estatales ha hecho que los gobiernos generalmente pierdan el control directo de las telecomunicaciones. Las compañías de telecomunicaciones privatizadas, que a menudo están bajo el control de accionistas extranjeros, suelen velar por sus propios intereses. En el contexto de los mercados globalizados, las grandes y ricas corporaciones suelen tener más poder que los gobiernos de los países en desarrollo. Ello les permite tener ingerencia en los procesos de formulación de políticas.
El acceso y las libertades individuales son actualmente para la sociedad civil las dos grandes áreas de interés relativas a las políticas TIC. El acceso tiene que ver con hacer posible el que todos puedan usar la Internet y otros medios. Garantizar el acceso a Internet a precios asequibles en los países donde únicamente una minoría cuenta con teléfonos constituye un enorme desafío. Se requiere una respuesta que contemple soluciones sociales, tales como la apertura de centros de acceso público o comunitario. En los países desarrollados, las grandes mayorías cuentan con acceso básico a Internet y las conexiones rápidas de banda ancha están bastante extendidas. El acceso a los medios de comunicación tradicionales constituye actualmente una preocupación fundamental, puesto que las tecnologías permiten que el video, la radio y la televisión comunitaria sean más viables que antes.
La segunda área temática, relativa a las libertades individuales, comprende derechos fundamentales como la libertad de expresión, el derecho a la intimidad, el derecho a la comunicación, los derechos de propiedad intelectual, etc. Al aplicar estos derechos a los medios de comunicación, éstos se han visto frecuentemente amenazados en varios países, y actualmente la Internet, que comenzó como un espacio de libertad, es también sometido a presiones y restricciones por parte de los gobiernos y su legislación. Los casos de países en desarrollo como China y Vietnam son ejemplos flagrantes de ataques a la libertad de expresión. Sin embargo, también en países donde existe una larga tradición de respeto a la libertad de expresión, como los EE.UU., existen intentos por recortar la privacidad de los usuarios de Internet y su derecho a escoger. Al mismo tiempo, las restricciones concebidas para limitar los monopolios mediáticos están perdiendo peso y son crecientemente ignoradas. Participación en las políticas TIC
¿Por qué nosotros como ciudadanos debemos involucrarnos en la elaboración de políticas TIC? La respuesta obvia es que, como hemos argumentado, las TIC son tan importantes para la sociedad contemporánea que continuamente nos afectan a todos de las más diversas maneras. Así, por ejemplo, si un gobierno decidiera promover el software libre, muy probablemente obtendríamos los beneficios (mayor seguridad, bajos costos, fácil adaptación a las condiciones y necesidades locales, etc.). Y esto ocurre porque al extenderse su uso por toda la sociedad, se rompería el monopolio de Microsoft y su formato de archivos y en consecuencia nuestras vidas mejorarían. Si un gobierno introdujera una nueva forma de censura en Internet o no garantizara el derecho ciudadano a la privacidad, entonces también sufriríamos las consecuencias de dicha decisión. Si la compañía telefónica mantuviera artificialmente altos los precios de la banda ancha o se negara a introducir una tarifa plana de bajo costo para el acceso por módem, estaríamos entonces obligados a un pago excesivo por el acceso a Internet al igual que todos los demás usuarios. Si no se alienta u obliga por regulación a las compañías de telecomunicaciones a ofrecer sus servicios en las zonas rurales, los habitantes de estas zonas tendrán que hacer uso de servicios de telefonía móvil más costosos. Si los gobiernos no legalizan las operaciones de Internet inalámbrico, los agentes de desarrollo y trabajadores comunitarios de los países "desconectados" no tendrán la posibilidad de beneficiarse del poder de la comunicación on-line y del acceso a información. Gracias a Internet podemos escuchar las voces locales en todo el mundo. Sin embargo, si las políticas y reglamentos restringen su acceso, el alcance de éstas también se verá limitado.
Estas razones basadas en el interés personal no son las fundamentales. Existen otras razones que tienen relación con la naturaleza de la sociedad global. Si deseamos promover la justicia social, entonces las políticas TIC serán un factor clave en esta batalla, y no podemos permitirnos el lujo de permanecer ajenos a este proceso de formulación de políticas.
Un mundo globalizado y en red
La globalización no es únicamente un eslogan; constituye una realidad histórica. Vivimos en un mundo que se ha transformado enormemente en los últimos 15 ó 20 años. Si bien la economía global ha existido durante siglos bajo formas de colonialismo y comercio internacional, esta última ha sido una década de expansión sin reglas. La nueva economía ha sentado sus bases en el libre comercio, la posibilidad de invertir sin restricciones, la desregulación, los equilibrios presupuestarios, la guerra a la inflación y los procesos de privatización de empresas e infraestructuras estatales. Al mismo tiempo, se han eliminado las restricciones a los mercados financieros. La gran cantidad de operaciones de fusión y de adquisición de empresas ha hecho que muchas industrias estén dominadas por unas pocas multinacionales y que las pequeñas compañías locales sean forzadas a subordinarse a o depender de las más grandes. Las TIC han sido una parte fundamental de este proceso. Sin la inmediatez de las telecomunicaciones globales, los mercados financieros globales no existirían; tampoco podrían las compañías coordinar sus estrategias de producción a nivel mundial. Actualmente la competencia entre compañías depende de tales comunicaciones globales, al igual que la producción de nuevas ideas y la investigación que se realiza en las universidades, institutos privados o en los laboratorios de empresas. Si bien no podemos afirmar que las TIC han originado estos cambios radicales, sí es cierto que han sido una condición previa para que éstos se produzcan y ahora juegan un papel fundamental para el funcionamiento de la economía global.
La conclusión es evidente: se hace necesario utilizar las redes de una manera novedosa que vaya en beneficio de las personas y no para el funcionamiento efectivo del mercado financiero internacional y de las compañías multinacionales.
Si los sistemas globales en red son la nueva base del poder, y si los TIC son los fundamentos técnicos de la globalización, se convierten en terreno de lucha. El mayor desafío consiste en adaptar estos medios para convertirlos en la base técnica que asista en la lucha contra el impacto negativo de la globalización y por la justicia social. Quienes permanecen dentro de la sociedad en red y tienen acceso a los sistemas que la hacen funcionar serán también capaces de luchar por su transformación. Los excluidos encontrarán muchas más dificultades.
¿Entonces, qué debemos hacer con las nuevas tecnologías?
¿Que significado tiene esto en términos prácticos? Quiere decir que deben usarse las TIC para realizar varias cosas. En primer lugar, para distribuir información alternativa de manera novedosa para que llegue a millones de personas inmediatamente y sin las tradicionales limitaciones impuestas por la distancia. En segundo lugar, para crear nuevas maneras de organizarse y coordinar, nuevas estructuras y modos de operación. En tercer término, para potenciar nuevas formas de solidaridad entre aquellos sin poder; y nuevas formas de compartir experiencias y de mutuo aprendizaje. Y por último, para incorporar a más y más personas en estas redes alternativas globales.
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Las personas ya están viviendo este proceso. La Web permite que cualquier persona publique noticias e información, y los efectos de esto pueden ser vistos en todas partes, no solamente en los millones de sitios de la Web a los que cualquier persona puede acceder. Los poderosos no pueden continuar diciendo mentiras y quedar tranquilamente impunes. Por ejemplo, cuando un político justifica una guerra basándose en mentiras, aparecerán de inmediato versiones alternativas en las miles de listas de correo electrónico, sitios Web, blogs y sitios de radio y televisión en Internet. Los sitios Web como los Indymedias (medios de comunicación independientes) proporcionan fuentes de información alternativa e instantánea que están disponibles para cualquiera que desee participar con noticias interesantes y donde la información, la opinión y el debate coexisten. La disponibilidad de la información es instantánea en la Web. Ello obliga a los medios de comunicación tradicionales, como es el caso de los principales medios de prensa y TV, a responder con un cambio en sus maneras de recopilar información pero demostrando que al competir por exclusivas momentáneas y primicias, sus noticias e informaciones están todavía controladas por los editores, los directores y con frecuencia, por los propietarios de los medios. La contrainformación en Internet suele ser gratuita y permite que otros puntos de vista sean escuchados.
Pero no solamente cambia el flujo de información. La forma en que trabajamos juntos también está cambiando. Las nuevas herramientas posibilitan nuevas formas de organización que prescinden de las jerarquías verticales, las estructuras formales y rígidas y las prácticas burocráticas arraigadas que antes permitían que algunos pocos controlaran los flujos de información y también las estructuras. Una lista de correo facilita el envío de un mensaje tanto a cientos o incluso a miles de personas, como a una sola. Al organizarse las actividades a través de una lista, se dispone de la información completa y no solamente de información arbitrariamente seleccionada. Así, una coalición de activistas deja de ser sólo un pequeño grupo de representantes que asisten a una reunión semanal, sino que se extiende a cientos de personas que pueden expresar sus ideas. Cualquier campaña que llame a manifestarse en masa o a protestar por un juicio político puede involucrar rápidamente a miles de personas en cuestión de semanas; movilizaciones que antes habrían costado meses o años para organizarse. Ello implica que la organización de movimientos de base permite una mayor participación de personas, pero también que cualquier estructura política surgida de esta manera podría ser menos estable que las del pasado. Una red puede surgir para desarrollar una campaña en particular, logrando involucrar a docenas, cientos o miles de personas, para luego disolverse y transformarse en otra estructura al darse por finalizada la campaña que la inspiró.
Un desafío para quienes trabajan por la justicia social en la era de la globalización es encontrar la manera de operar a escala mundial a fin de vincular a las personas y comunidades de diferentes países por causas que afectan a todos por igual. Además del correo electrónico y las listas de correo, existen foros en la Web, grupos de noticias, intranets, espacios de trabajo en grupo online, Webs, blogs, videoconferencias, servicios de mensajes instantáneos y toda una serie de nuevas herramientas con soporte de nuevas tecnologías que aumentan las posibilidades de colaboración a escala internacional, nacional o local hasta niveles ilimitados. Del mismo modo que la injusticia se ha organizado a nivel mundial, la lucha contra ésta debe ser también global y no solamente local. Ello quiere decir que las personas de los países ricos pueden aprender de los ciudadanos de países con menos ingresos y viceversa. Desde luego que las TIC no son un sustituto para la interacción cara a cara, pero cuando esto no es posible puede ser una alternativa. Y muchas veces facilitan el estrechamiento de lazos en la comunicación humana al congregar a las personas. Sin embargo, para poder usar las TIC de esta manera, debe ser posible a acceder a ellas, y la mayor parte de la humanidad no pueden hacerlo por el ahora. El acceso a las TIC para todos es, pues, una de las preocupaciones clave de los ciudadanos comprometidos. Constituye un aspecto esencial de las políticas TIC, un tema fundamental para todos.
Las nuevas tecnologías ofrecen enormes posibilidades para incrementar la libertad de las personas y la justicia social. El origen de Internet como una forma de colaborar sin necesidad de un control centralizado, la convierte en una excelente herramienta para ello, y debido a que la Internet ha sido desarrollada de manera no reglamentada sobre la base de la colaboración, no está controlada. Todavía no, pero no es probable que esta situación dure por mucho más tiempo. De hecho, está amenazada por los gobiernos y las compañías multinacionales a través de la legislación, la regulación, el control de los monopolios, las presiones legales y las restricciones de la propiedad intelectual. Dentro de poco tiempo las nuevas TIC dejarán de ser una novedad y podrían dejar de gozar de la libertad que hoy en día las caracteriza. Podríamos vernos despojados de las posibilidades que ellas ofrecen, a menos que participemos activamente en el inevitable proceso de regulación que toda nueva tecnología experimenta.
Actuar ahora, antes que sea demasiado tarde
Es momento de actuar ahora, cuando todavía no está todo decidido. Si esperamos a que las restricciones a las TIC se consoliden, será mucho más difícil deshacer las políticas implementadas que crear unas buenas políticas desde el principio. Las políticas varían de país en país, al igual que las prioridades; y en especial entre países ricos y pobres. En los países de menores ingresos donde las TIC están menos desarrolladas, las cuestiones clave son el acceso para las grandes mayorías y las restricciones aplicadas, como los filtros de Internet y los recortes a la libertad de expresión. En los países desarrollados, muchos de estos temas ya han sido decididos tales como el acceso telefónico, o la larga de tradición de no aplicar censura. Pero surgen nuevas cuestiones a medida que se imponen nuevas restricciones: la privacidad, la censura, las restricciones de la propiedad intelectual, la banda ancha, los teléfonos celulares 3G, la conectividad inalámbrica, los monopolios de infraestructuras, la concentración de los medios, etc. Las nuevas pugnas por imponer el poder de los gobiernos y las multinacionales se extenderán inevitablemente al resto del mundo; de manera que las personas de los países menos desarrollados deben implicarse activamente en estos temas, puesto que su futuro será decidido por otros.
Pues bien, ¿por qué debemos interesarnos en las políticas TIC? Porque la manera en que las TIC se desarrollen ejercerá un fuerte impacto en las posibilidades de trabajar por la justicia social y el desarrollo sostenible. Si no tomamos parte activa en la formulación de políticas TIC no podremos opinar sobre el desarrollo y el futuro de nuestras sociedades.
Fuente: “Manual de políticas TIC para principiantes”, Chris Nichols, APC 2003, se puede descargar en forma gratuita de este sitio
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