Durante la reunión regional preparatoria del FGI, en el panel sobre ciberseguridad y confianza, Carlos Gregorio señaló la importancia de proteger la privacidad de las personas y planteó la necesidad de aplicar de manera eficiente las legislaciones ya existentes en la región. En una entrevista concedida al Monitor de políticas de TIC el integrante del
Instituto de Investigación para la Justicia conversó sobre esta y otras cuestiones.
Monitor: ¿Cómo están siendo abordadas desde el Foro de Gobernanza de Internet las discusiones sobre seguridad?Carlos Gregorio: Interpretando los talleres que ya están anunciados en el foro de India, creo que coinciden en un fuerte activismo sobre la explotación sexual y la pornografía infantil; muy por encima de otros temas que fueron importantes en los foros anteriores como privacidad. La tendencia está demostrando que hay una fuerte preocupación e interés social en proteger a los niños y adolescentes.
Eso es un problema creciente donde la legislación es adecuada, y por lo tanto el problema no está ahí. En casi todos los países de América Latina se han cambiado las legislaciones para protección de los niños frente a violaciones de la libertad sexual, pero todavía hay problemas de políticas públicas y tecnológicos que no permiten dar solución a este tema.
Monitor: ¿A qué te referís cuando hablas de problemas tecnológicos?CG: No son problemas estrictamente tecnológicos. El problema radica en la abundancia de pornografía en internet y los mecanismos que la pornografía utiliza para sobrevivir y evadir las leyes. Uno es el tema de la falta de territorialidad para aplicar las leyes. Para resolver este problema existe, por ejemplo, una ley chilena reciente que dice que un delito en internet es procesable en Chile si esa página puede ser vista desde Chile. Creo que sería muy interesante hacer un seguimiento de la efectividad de esta ley, para saber si esta solución normativa puede funcionar y tener un efecto significativo.
El otro tema son las maniobras a las que recurren los sitios de pornografía para evadir la ley. Te cuento brevemente:en un sitio hay acceso a una dirección (un link) y una palabra clave, que te envía a otro sitio. Allí están los reservorios de archivos, que están encriptados.,Esto quiere decir que el responsable de ese reservorio no puede saber ni siquiera qué tiene almacenado. Luego se abre el archivo con la palabra clave que le dieron en otro sitio y ahí se puede encontrar pornografía infantil, pornografía común, imágenes que invaden la vida privada o cualquier cosa. Entonces no hay posibilidad de control de archivos que están alojados en estos sitios del estilo RapidShare u otros que hay del mismo tipo.
Estas modalidades de distribución donde la ubicación de la información es difusa hacen que sea muy difícil perseguir la transmisión de pornografía infantil. Eso es un tema tecnológico pero también es un tema legal. Es una combinación difícil de resolver y surge de la gran creatividad que tiene el mercado de internet. ¿En qué se beneficia RapidShare ofreciendo determinados alojamientos de archivos? Probablemente porque introduce publicidad. ¿Qué responsabilidad puede tener RapidShare sobre los contenidos? Prácticamente ninguna mientras acepte archivos encriptados. Mientras no regulemos esos aspectos vamos a tener una puerta abierta para la propagación de pornografía infantil y otros delitos informáticos.
Foto: Carlos Gregorio
Panel: "Promoviendo ciberseguridad y confianza"