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La comunicación es un derecho - Campaña continental por los derechos de comunicación
Monitor TIC - ALC, 02/23/2006
Las redes nacionales y regionales de comunicación que se unieron para presentar la campaña Decal en el 6º Foro Social Mundial de Caracas fueron ALAI (Agencia latinoamericana de información), ALER (Asociación latinoamericana para la educación radiofónica), AMARC ALC (Asociación mundial de radios comunitarias, América Latina y el Caribe), APC (Asociación para el Progreso de las Comunicaciones), IPS AL (Inter Press Service América Latina), OCLACC (Organización católica latinoamericana y caribeña de comunicación), Radialistas y WACC AL (Asociación mundial para la comunicación cristiana América Latina). En el Foro Social Américas de Ecuador, las ocho redes fundadoras aprobaron una propuesta de acciones conjuntas y la carta pública “Otra comunicación es posible”. La propuesta es abierta y amplia, y el objetivo es generar un movimiento a fin de involucrar a las personas e instituciones que deseen unir esfuerzos en pos de la democratización de la comunicación y la información. “Nos preocupa la fuerte concentración de la propiedad de los medios, que la palabra pública haya sido acaparada por unos pocos, y que los pobres no puedan ejercer sus derechos a la comunicación. Pretende imponerse un discurso único en el mundo, el del Imperio, el que expresa los intereses de quiénes controlan el poder económico y militar. Desde nuestras redes, podemos decir que hay experiencias de otra comunicación, y que otra comunicación no sólo es posible, sino indispensable. Nuestra misión es sensibilizar a la opinion publica, construir propuestas colectivas y movilizar a la población”, dijo Néstor Busso, presidente de FARCO (Foro argentino de radios comunitarias) y vicepresidente de ALER.
Las cinco necesidades primordiales para tener una comunicación democrática en América Latina, según las organizaciones convocantes son:
• medios alternativos, comunitarios, populares, participativos y ciudadanos
• profesionalización de dichos medios con recursos humanos capaces de producir con calidad y equipamiento técnico adecuado. Los medios comunitarios deben tener vocación de masividad y de competencia con los medios tradicionales mayoritarios. Para ello hacen falta contenidos y estética. “No podemos esperar otra sociedad para tener otra comunicación. Por eso, la lucha de la democratización de las comunicaciones es parte de la lucha para construir una sociedad diferente”, afirmó Busso.
• control social de los medios – observatorios de medios
• apropiación y uso de los medios de comunicación y de las tecnologías
• integración de redes, es decir, priorizar el trabajo en red, constuir la verdad en base a la pluralidad, reconociendo que la verdad se construye con otros.
El evento de presentación constituyó una ocasión para reafirmar el objetivo de colocar el tema de la comunicación en la agenda de los movimientos sociales latinoamericanos y redefinir la comunicación como un derecho humano, en lugar de como producto de consumo, de compra y venta. No se propusieron acciones concretas, porque la idea es que la campaña asuma diversas formas, modalidades y nombres según los países, regiones y necesidades específicas. Claramente, se apunta al matenimiento de las diferencias dentro del colectivo, como uno de los valores que sumarán fuerza -en lugar de la visión tradicional de unión y homogeinización.
En cuanto a la instrumentación de Decal, hubo una secretaría operativa que estuvo a cargo de OCLACC hasta enero de 2006 y que se hacía cargo de redactar un boletín, crear y mantener contactos, generar un sitio web, promover el intercambio y difundir el proyecto. Desde ahora, la secretaría operativa pasó a manos de WACC. La forma que asuma la campaña se irá debatiendo y construyendo en cada lugar a partir de las necesidades específicas. No se apunta a una burocracia internacional que planifique y organice las actividades de cada país, sino que se invita a todas las organizaciones interesadas a unirse a la iniciativa.
Como correlato del discurso sobre la diversidad y la multiplicidad de intereses que no se piensan diluir sino, por el contrario, sumar y multiplicar en Decal, la presentación de los/as impulsores/as de la campaña hablaron muy escuetamente y le cedieron la palabra a cuatro panelistas invitados: Aram Aharonián (Uruguay, director de Telesur), Juana Ferrer (R. Dominicana, Vía Campesina), Jonás Valente (Brasil, Intervozes) y Fernando Rojas (Cuba, Red cultura y conocimiento para todos).
La personalidad más aclamada del evento: Ahram Aharonián
Aharonián hizo el relato del surgimiento de Telesur como un “viejo sueño” de los trabajadores de la comunicación en América Latina y el Caribe (ALC). “Para poder hacer Telesur, tuvimos que empezar por preguntarnos “qué es comunicación alternativa? ¿alternativa frente a qué? Alternativa frente al mensaje único y la imagen única. Pensamos en derribar, derrotar, derrocar la idea de que alternativo es sinónimo de marginal. Recién estamos aprendiendo a trabajar en redes, a que juntos somos más, a romper la vieja convicción de que alternativo es marginal. Para poder romper con ese prejuicio, tenemos que ser masivos. El mensaje tiene que ser masivo y también de calidad, en la forma, la imagen y el contenido. Tenemos que tener una propuesta comunicacional: es necesario, imprescindible y tiene que ser ya mismo. Telesur es la muestra de que se puede, porque recuperamos el espacio público, la memoria, las tradiciones. Tenemos que asumirnos cómo somos y quiénes somos. Es hora de empezar a mirarnos con nuestros propios ojos. Tenemos que rescatarnos, subir nuestra autoestima, aceptar nuestra diversidad, rescatar el espacio público y formar ciudadanía -eso es democratizar la comunicación”, fueron las primeras palabras del director de Telesur.
“Telesur cree que no basta con tener acceso a los medios alternativos. Aunque en muchos países eso ni siquiera es posible. Tenemos que exigir igualdad de condiciones para poder comunicarnos. Algo que les da terror a los dueños de los monopolios de comunicación en ALC es darle poder a los pobres, democratizando la comunicación. Telesur es un “pedacito de la uña” en esta lucha, es la muestra de que puede haber medios de multicapitales puestos por los gobiernos latinoamericanos. El fin no puede ser Telesur, el fin tiene que ser 15 televisoras latinoamericanas que sean alternativas a ese único mensaje que viene del Norte. Este es un paso muy importante”.
La única mujer del panel, convencida de que la comunicación también es parte de los derechos humanos: Juana Ferré
Según Juana Ferré, una de las debilidades del movimiento campesino es el no darse cuenta de que los derechos de comunicación se deben asumir, no conquistar, de modo que instó a dichos grupos a reconocer la existencia de esos derechos como primer paso. La mejor manera de asumir la existencia de dichos derechos es a través de la capacitación y de fomentar el diálogo con diversos sectores, para desarrollar acciones concretas en este sentido. Las alianzas no deberían darse sólo entre organizaciones campesinas y pescadores, indígenas, etc, sino que tienen que ser con personas e instituciones sensibles al trabajo por esos derechos – académicos, científicos y demás -, dijo Ferré.
“Además de medios alternativos, precisamos medios para luchar a fin de conseguir legislaciones favorables. Desde las organizaciones campesinas hemos tratado de que nuestras voces se escuchen a través de los medios a los que tenemos alcance. Medios alternativos como La Minga han sido esenciales para reclamar nuestros derechos, impulsar las campañas por la soberanía alimentaria, las semillas y la soberanía campesina”, concluyó.
El defensor más apasionado de la campaña: Jonás Valente
Según Valente, la plataforma del programa de Intervozes tiene muchas afinidades con la campaña continental por los derechos de comunicación. Y, para agregar argumentos al llamado a luchar contra el imperio y la concentración de los medios en pocas manos, puso el ejemplo del ministro de comunicaciones del presidente Lula, que a pesar de no ser un gobierno de derecha, acepta un ministro que integra el mayor grupo empresarial privado.
“La TV digital genera una serie de posibilidades, servicios, funcionalidades, etc. Probablemente otros países van a entrar en esta lucha, porque puede democratizar o empeorar los oligopolios. Se puede profundizar el apartheid mediático entre los que pueden producir en formato digital y los que no pueden hacerlo”, declaró Valente.
Intervozes lleva a cabo una serie de interesantes iniciativas de control sobre lo que hacen y dicen los medios. El colectivo informativo ha logrado retirar del aire por 30 días a un programa de televisión que discriminaba a gays, lesbianas, transexuales y travestis. Durante ese mes de “suspensión”, se ofreció un programa sobre derechos humanos.
Sobrio representante de intelectuales y artistas cubanos: Fernando Rojas
La Red cultura y conocimiento para todos se abrió hacia movimientos sociales a fin de producir transformaciones en la participación de los artistas, intelectuales y académicos en los procesos de cambio. La red está integrada por representantes de la literatura, la academia y la intelectualidad mexicana, argentina y venezolana, entre otras, y se propone superar la actitud del intelectual aislado, que se cree por encima, o apartado de los problemas de la humanidad.
“Hay que aprender a trabajar en red, modalidad que excluye la existencia de una red de notables, de una jerarquía y supone extender el conocimiento y la suma de muchas contribuciones, para ayudar a resolver problemas fundamentales: el hambre y la pobreza. Hay que enfrentar el control de la información y de la industria cultural. Y ello comporta el conocimiento, el debate, la difusión de aspectos jurídicos del problema. También hay que conocer las discusiones internacionales sobre la propiedad intelectual. En ese escenario, la red cree necesario realizar ejercicios concretos entre foro y foro”, dijo Rojas.
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