|
|
Participación, el talón de Aquiles del eLAC2007
Valeria Betancourt - APC, 06/08/2006
Participación, una palabra con mil y una interpretaciones (más aún cuando está ligada al término ‘políticas públicas’). Un término que no ha pasado de moda desde hace unas décadas, y que ha sido adoptado incluso en los discursos (y en contados casos, en la práctica) de los gobiernos.
Nadie desconoce hoy las transformaciones de las relaciones entre los gobiernos y la sociedad civil. Tampoco hay dudas de que la sociedad civil tiene un rol protagónico que cumplir en la definición de las políticas públicas, en asegurar el cumplimiento de agendas sociales y en construir ciudadanía, aunque del dicho al hecho hay un trecho largo. Pero, ¿nos hemos preguntado las organizaciones de sociedad civil (OSCs) de la región sobre los sentidos con los que poblamos la participación? ¿Nos hemos cuestionado sobre las formas de participación en que nos sumimos y que asumimos? ¿Qué formas de poder producimos y reproducimos cuando buscamos posicionarnos como actores de las políticas públicas? ¿Respondemos a agendas y proyectos políticos colectivos o bregamos por posicionamientos individuales y la sobrevivencia financiera de nuestras organizaciones? ¿Cómo construimos nuestras prácticas participativas? Una reflexión de estas dimensiones es necesaria cuando se ciernen sobre la región procesos que, de una u otra manera, inciden en la definición, desarrollo, características e impactos de las políticas públicas de TIC.
Los objetivos establecidos en el eLAC2007
Como es sabido, los gobiernos de América Latina y el Caribe adoptaron el plan de acción regional para la sociedad de la información, eLAC2007, en junio de 2005, en Río de Janeiro, y conformaron un mecanismo para su implementación en noviembre de ese mismo año, durante la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (CMSI), en Túnez. El acuerdo indica, por un lado, que el mecanismo de implementación debe “operar en estrecha colaboración con la sociedad civil, el sector privado y el sector académico, según los principios y los acuerdos alcanzados en las fases de Ginebra y de Túnez de la Cumbre Mundial, así como en las conferencias regionales de Bávaro y de Río de Janeiro”. Por otro lado, el mismo acuerdo solicita que se “establezca un espacio colaborativo virtual con foros de discusión, para garantizar un proceso inclusivo, participativo, transparente y multilingue”, con apoyo de la CEPAL.
Por su parte, las organizaciones de la sociedad civil han demandado, a través de canales formales e informales en los ámbitos nacionales y a nivel regional, la creación de instancias efectivas de participación y criterios para la inclusión de todas las partes interesadas en igualdad de condiciones.
¿Qué resultados reales se tienen hasta el momento?
El eLAC2007 contiene 30 metas. Sin embargo, parece que su implementación gira principalmente en torno a 7 que plantean la conformación de grupos de trabajo temáticos regionales (trabajo, gobierno electrónico, financiamiento, marco legal, industrias culturales y contenidos, tecnologías alternativas y software). ¿Dónde quedaron las metas restantes? ¿Qué se está haciendo para su cumplimiento? ¿Cómo se están integrando las distintas visiones, aportes, necesidades, actores?
Y la pregunta clave: ¿cómo se relaciona el eLAC2007 con los procesos de implementación post CMSI?
Resulta ilustrativo revisar el modelo de participación multisectorial en la constitución de los grupos de trabajo regionales del eLAC2007: poca difusión de información, ausencia de canales de consulta, discrecionalidad para seleccionar a los actores nacionales participantes del proceso oficial, discursos de representantes oficiales que confunden a la sociedad civil con el sector privado, marañas burocráticas, apología de los grupos técnicos expertos, y visiones distorsionadas de representatividad tanto en actores oficiales como de la sociedad civil, por mencionar sólo algunos aspectos. Lo dicho se aplica a los ámbitos nacionales (con contadas excepciones, como Perú y Nicaragua, que están trabajando con actores de sociedad civil sistemáticamente) y al nivel regional, a través del mecanismo de implementación. CEPAL ha propuesto un ejercicio de prospectiva en el marco del eLAC2007, con el propósito de “crear futuras visiones comunes para el desarrollo de la Sociedad de la Información” (1). Sin embargo, el cuestionario orientado a recabar las visiones es de acceso restringido (2).
Qué ha hecho y qué puede hacer la sociedad civil
Los diversos actores somos corresponsables de esta situación. Y por ello quedan algunas inquietudes pendientes con relación a qué hacer para asegurar la concreción de los principios de multisectorialidad, participación y transparencia en la implementación del eLAC2007. También queda por definir cómo retomar e impulsar temas que no fueron considerados por el eLAC2007 y que resultan fundamentales, e incluso prioritarios, para el desarrollo de la sociedad de la información en nuestros contextos nacionales.
Sería interesante apuntar a respuestas de las partes interesadas, particularmente los gobiernos, y el mecanismo de implementación del eLAC2007 (conformado por Ecuador, Brasil, El Salvador y Santa Lucía).
Desde las organizaciones de la sociedad civil (OSC), resultaría importante plantearse respuestas y apuntar a definir estrategias alternativas de vinculación con el eLAC2007 y de involucramiento desde las esferas nacionales. Hay un enorme potencial en las OSCs y es posible identificar varios aspectos para los que la experiencia, las visiones, el conocimiento y la energía de las mismas son claves si se apunta a trabajar para el acceso y uso de las TIC para el desarrollo. Se han registrado avances significativos en el posicionamiento y preparación de las OSCs como actores activos de políticas de TIC. Sin embargo, allí también hay importantes tareas pendientes. Entre ellas, la conformación de alianzas duraderas, efectivas, sistemáticas y colectivas que les permitan constituirse en actores más fuertes y cohesionados frente a procesos nacionales y regionales de las políticas TIC.
En alianza, las OSC podrían, entre otras cosas, trabajar a favor de la instauración y ampliación de canales de participación real y comunicación con los gobiernos; la consecución de recursos financieros que sostengan y apoyen el accionar; el acceso a información relevante de manera oportuna; la investigación sobre temas prioritarios para los países en la perspectiva de orientar políticas y proyectos; la generación de posiciones políticas comunes frente a procesos y temas específicos de política global y regional; y la propuesta conjunta de enfoques alternativos para el acceso a las TIC y su utilización en pro del desarrollo y beneficio de la mayoría.
Las organizaciones de sociedad civil estamos en posibilidades de resignificar nuestra participación y de tornar las condiciones de déficit democrático en el que nos desenvolvemos (y en cierta medida aceptamos) en oportunidades para renovar y ampliar nuestras fortalezas y consolidarnos en propuestas políticas, técnicas, económicas y socialmente viables. No se trata solo de visibilizarnos, tener presencia y ser consultados. Se trata de ser actores proactivos y propositivos con capacidad y voluntad política de trascender nuestras propias agendas. Esto tiene que ver en traducir el diálogo multisectorial en acción multisectorial. Se trata de profundizar la democracia desde nuestra propia participación. Se trata de hacer parte de las decisiones políticas, de incidir en las políticas públicas y recuperar el espacio de lo público.
NOTAS
(1) http://www.cepal.org/cgi-bin/getprod.asp?xml=/socinfo/noticias/paginas/
7/24537/P24537.xml&xsl=/socinfo/tpl/p18f.xsl&base=/socinfo/tpl/top-bottom.xsl
(2) Se solicita un nombre de usuario y contraseña para acceder al cuestionario. http://www.elac2007.info/
|
|